ACTIVIDADES DE LIMPIEZA

 

En las actividades  que realizan las empresas de limpieza y desinfección se manipulan multitud de sustancias a las que el profesional de la limpieza puede verse expuesto y que suponen ciertos riesgos para su salud y seguridad. En otras ocasiones no es en sí la sustancia de limpieza que se utiliza sino el riesgo inherente debido al producto que se tiene que retirar (Un claro ejemplo es el suceso con el Prestige).

En cualquiera de los dos casos es necesario realizar una evolución de riesgos previa, identificar las sustancias a las que vamos a estar expuestos, posibles concentraciones ambientales, intensidad del trabajo que se va a realizar, duración en la tarea y en función de toda esta información decidir si es necesario el establecimiento de medidas de prevención de la exposición, entre ellas el uso de equipos de protección individual.

Cuando hablamos de medidas de prevención de la exposición, la primera opción es siempre intentar poner en marcha las medidas de carácter colectivo en las que por medios técnicos podamos reducir la exposición. Esta opción es en muchos casos poco viable cuando hablamos de tareas de limpieza y desinfección. Probablemente resulte más viable el establecimiento de prácticas o técnicas de trabajo encaminadas a reducir la generación de aerosoles, gases o vapores.

En cualquier caso, la utilización de equipos de protección individual, entre ellos la protección respiratoria, aunque sea la última línea de defensa es en muchas ocasiones la única alternativa para ayudar a reducir la exposición del trabajador.

Como ejemplo de la gran cantidad de sustancias químicas que manipula el profesional de la limpieza, identificamos a continuación algunas de ellas: alcoholes, aldehídos, ácidos minerales fuertes, bases fuertes, sustancias tensio-activas, amoniacos y derivados. Aunque se realicen trabajos a pequeña escala, puede haber riesgos de exposición si la duración del trabajo es prolongada, o si la ventilación no es adecuada.

Un ejemplo en el que todos pudimos ver la necesidad de medidas de protección individual fueron las tareas de limpieza y recogida de los restos de hidrocarburo en las playas procedentes del Prestige.

El fue que transportaba el buque contenía mezclas complejas de componentes con un peso molecular relativamente elevado. Contenía hidrocarburos aromáticos policíclicos, y en pequeña proporción hidrocarburos aromáticos menos pesados, metales pesados, azufre.

Durante las tareas de limpieza las principales vías de exposición al fue eran la vía respiratoria y la vía dérmica. Como protección respiratoria se utilizaron mayoritariamente mascarillas de protección con filtros combinados para vapores orgánicos y partículas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *