Articulo especial de limpieza

ARTICULO ESPECIAL DE LIMPIEZA

La palabra útil como su propio nombre indica es aquello que produce provecho, comodidad y en su conjunto utilería es un conjunto de objetos que se utilizan en un oficio o arte, fabricados para su uso manual en distintas tareas y cometidos de limpieza ya sea doméstica o profesional.

En la actualidad se limpia todo y en cualquier parte: zonas comunes, pasillos, pavimentos, oficinas, despachos, paredes, techos, parasoles, ascensores, aseos, cornisas….la lista sería interminable. Para ello se requiere, los medios adecuados que facilitando el trabajo de los operarios, den como resultado una limpieza completa y eficaz en un mínimo de tiempo.

Si no se dispone de una herramienta adecuada, difícilmente se podrá hacer bien las cosas por muy buena voluntad que se le ponga en cualquier tarea por muy sencilla que sea. Esto es fundamental para que el rendimiento no incida en la eficacia del servicio y productividad negativamente, así como en la satisfacción del cliente final.

Dentro de la gran variedad de la oferta de útiles de limpieza, encontramos distintos niveles de calidad, tanto en fabricación como en componentes, de ahí que no siempre la vida útil de los mismos y los resultados de su contiuo empleo no en todos los casos sean satisfactorios.

Equiparse con los útiles necesarios para cada actividad es para que el rendimiento de los recursos sea el esperado. Los más habituales que nos podemos encontrar son tales como: carros de limpieza, cubos, cubeta, cepillos, escobas, guantes, mopas, paños, espátulas, gamuzas, papel, estropajo, plumeros, raquetas, limpiacristales…

En este tipo de productos el diseño es fundamental, tanto en la ergonomía (facilita el uso y manejo del operario), y a lo que respecta a la calidad de la aplicación para conseguir una limpieza práctica y eficaz.

En cuanto al estudio y diseño de útiles ha avanzado mucho en los últimos años, pero un buen número de profesionales opinan que en I + D queda muchísimo por hacer. Hay novedades, lo que ocurre es que las innovaciones de importancia no se producen con similar cadencia a la de otros subsectores de la limpieza profesional.

Profundizar en cuestiones tales como peso, estética, elección de colores, prestaciones…; serán factores que en un futuro jugarán un papel cada vez más importante en la comercialización de las gamas de las distintas marcas que compiten en el mercado institucional.

La masa laboral de las actividades de limpieza la componen miles de trabajadores, siendo los limpiadores y limpiadoras quienes juegan un papel fundamental en la calidad final de los servicios. La mayoría de los trabajadores no cualificados adolecen de información precisa y suficiente (a veces dependiendo del tamaño de la empresa ni si quiera reciben formación, repercutiendo en su falta de motivación y en su autoestima. Esto es importante porque un trabajador que se siente y sabe asistido por su empresa , rendirá mucho más y se sentirá parte de su empresa.

Trabajar con material anticuado y deteriorado, incidirá negativamente en las tareas de limpieza y desmotivará al trabajador, cuando a sus peticiones de renovación de material, no se le presta la atención suficiente.

La oferta de útiles para la limpieza crece y crecerá es una competencia feroz, las empresas de limpieza entran en el mercado doméstico ofreciendo sus servicios, la demanda de útiles aumentará.

El futuro de un mercado doméstico es un mercado por conquistar en el que cada agente social de este atomizado sector tiene que jugar su papel para superar este gran reto, que las pymes están llamadas a jugar un importante papel si se dotan de lo necesario para ofertar un servicio de calidad.

En la actualidad la demanda se nutre de útiles de fabricación nacional e importación. Hay una variada oferta de los precios en función de la importancia de los pedidos y de la incidencia de las centrales de compras.

Hoy en día la limpieza se impone a la selección de qué limpiar y cómo hacerlo y con qué se cuenta para ello. Para ello se precisan aquellas herramientas, aquellos útiles idóneos en función de la tarea a realizar para que el trabajo del limpiador o limpiadora sea óptimo.

La ocupación del trabajador es la mayor aportación del sector de limpieza profesional y el factor más importante de la limpieza (es la primera imagen que se tiene de la limpieza que presta el servicio) debe ser considerado como tal poniendo a su disposición lo mejor de lo que el mercado de proveedores ofrece, y en esto los útiles juegan y deben jugar un papel fundamental para que la calidad de los servicios de la limpieza que se contrata se haga realidad.

 

 

 

 

ACTIVIDADES DE LIMPIEZA

 

En las actividades  que realizan las empresas de limpieza y desinfección se manipulan multitud de sustancias a las que el profesional de la limpieza puede verse expuesto y que suponen ciertos riesgos para su salud y seguridad. En otras ocasiones no es en sí la sustancia de limpieza que se utiliza sino el riesgo inherente debido al producto que se tiene que retirar (Un claro ejemplo es el suceso con el Prestige).

En cualquiera de los dos casos es necesario realizar una evolución de riesgos previa, identificar las sustancias a las que vamos a estar expuestos, posibles concentraciones ambientales, intensidad del trabajo que se va a realizar, duración en la tarea y en función de toda esta información decidir si es necesario el establecimiento de medidas de prevención de la exposición, entre ellas el uso de equipos de protección individual.

Cuando hablamos de medidas de prevención de la exposición, la primera opción es siempre intentar poner en marcha las medidas de carácter colectivo en las que por medios técnicos podamos reducir la exposición. Esta opción es en muchos casos poco viable cuando hablamos de tareas de limpieza y desinfección. Probablemente resulte más viable el establecimiento de prácticas o técnicas de trabajo encaminadas a reducir la generación de aerosoles, gases o vapores.

En cualquier caso, la utilización de equipos de protección individual, entre ellos la protección respiratoria, aunque sea la última línea de defensa es en muchas ocasiones la única alternativa para ayudar a reducir la exposición del trabajador.

Como ejemplo de la gran cantidad de sustancias químicas que manipula el profesional de la limpieza, identificamos a continuación algunas de ellas: alcoholes, aldehídos, ácidos minerales fuertes, bases fuertes, sustancias tensio-activas, amoniacos y derivados. Aunque se realicen trabajos a pequeña escala, puede haber riesgos de exposición si la duración del trabajo es prolongada, o si la ventilación no es adecuada.

Un ejemplo en el que todos pudimos ver la necesidad de medidas de protección individual fueron las tareas de limpieza y recogida de los restos de hidrocarburo en las playas procedentes del Prestige.

El fue que transportaba el buque contenía mezclas complejas de componentes con un peso molecular relativamente elevado. Contenía hidrocarburos aromáticos policíclicos, y en pequeña proporción hidrocarburos aromáticos menos pesados, metales pesados, azufre.

Durante las tareas de limpieza las principales vías de exposición al fue eran la vía respiratoria y la vía dérmica. Como protección respiratoria se utilizaron mayoritariamente mascarillas de protección con filtros combinados para vapores orgánicos y partículas.